PROYECTO AFICHES 2026

Adolescencia y pantallas

Después de muchas décadas de optimismo tecnológico, ponderando la posibilidad de comunicarnos, compartir bienes culturales o encontrar comunidades afines en línea, estamos atravesando una nueva instancia en la que muchos especialistas advierten sobre las consecuencias en la salud del uso excesivo de pantallas. La proliferación de discursos más diversos en torno a lo que sucede online nos ayuda a construir una postura más crítica y reflexiva al respecto.

Comenzamos a ver algunos efectos negativos claros de la hiperconexión: la dependencia a los dispositivos, el impacto en nuestra capacidad de atención o en la calidad de nuestro sueño, la baja tolerancia a la frustración y la ansiedad que generan la necesidad de respuestas inmediatas o la violencia a la que somos expuestos desde muy temprano, entre otras. Hoy sentimos que hay algo excesivo, y que nos cuesta poner un límite. 

Si bien es cierto que la humanidad y la tecnología siempre se vincularon, y que no es la primera vez que los cambios tecnológicos despertaron discursos que oscilaron entre el optimismo y la alerta, es pertinente afinar la mirada y preguntarnos por lo que tienen de particular las tecnologías actuales y qué estilos de vida estimulan. Arriesgamos algunas claves y motivamos algunas preguntas para definirla, como la convergencia de muchas funciones en una (el “teléfono” hace tiempo excede la función de hacer y recibir llamadas y concentra múltiples funciones y hábitos de nuestra vida diaria),
la instantaneidad y la promoción de la soledad.

En este abordaje buscaremos superar el diagnóstico individual de la relación de cada unx con las pantallas y encontrarnos en una discusión sobre la sociedad en la que vivimos. Con respecto a las responsabilidades, creemos que lo que estamos viviendo tiene que ver con una lógica de mercado y el rol del Estado para regularla en pos de nuestro bienestar. En el medio estamos nosotros, que sin prohibir la tecnología, podemos buscar comprenderla, problematizarla, y además potenciar sus usos
más interesantes y significativos.

En síntesis: mirar la tecnología como una puerta de entrada para pensar cómo vivimos y cómo queremos vivir. 

Producido por el área de Educación del Parque de la Memoria – Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado