Parque de la Memoria

Recuerdo, homenaje, testimonio y reflexión

El Parque de la Memoria-Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado es un espacio público de catorce hectáreas de extensión, ubicado en la franja costera del Río de la Plata de la Ciudad de Buenos Aires. Se erige como un lugar de memoria que conjuga la contundencia de un monumento donde están inscriptos los nombres de los desaparecidos y asesinados por el accionar represivo estatal, la capacidad crítica que despierta el arte contemporáneo y el contacto visual directo con el Río de la Plata, testimonio mudo del destino de muchas de las víctimas.

Creado en el año 1998, a partir de la sanción de la Ley 46 de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, el proyecto constituyó una experiencia inédita de participación: organismos de derechos humanos, la Universidad de Buenos Aires y el Poder Ejecutivo y Legislativo de la Ciudad trabajaron en forma conjunta para la concreción de este espacio. Hoy, el Parque alberga el Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado, un Programa de Arte Público y la sala PAyS.

Este lugar de memoria no pretende cerrar heridas ni suplantar la verdad y la justicia, sino constituirse en un lugar de recuerdo, homenaje, testimonio y reflexión.

Su objetivo es que las generaciones actuales y futuras que lo visiten tomen conciencia del horror cometido por el Estado y de la necesidad de velar por que NUNCA MÁS se repitan hechos semejantes.

Un proyecto para no olvidar

Los organismos de derechos humanos, surgidos durante la última dictadura, acordaron impulsar un proyecto para crear un lugar de recuerdo y homenaje: un Parque de la Memoria que contuviera un monumento con los nombres de los desaparecidos y asesinados por el terrorismo de Estado.

La iniciativa fue presentada a los legisladores de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires el 10 de diciembre de 1997 y convertida en la Ley 46 el 21 de julio de 1998.

El proyecto se administró a través de un modelo único y pionero de gestión mixta: la Comisión pro Monumento, integrada por representantes de diez organismos de derechos humanos, once legisladores, cuatro funcionarios de las áreas del Gobierno de la Ciudad involucradas en el proyecto (Derechos Humanos, Cultura, Educación y Espacio Público y Medio Ambiente) y un representante de la Universidad de Buenos Aires. Esta comisión fue la encargada de organizar los concursos públicos para diseñar el espacio arquitectónico y escultórico y la responsable de trazar las políticas de memoria.

La sanción de la Ley 3.078 de 2009 le otorgó al Parque de la Memoria un marco jurídico y administrativo permanente; la Comisión pro Monumento fue reemplazada por el Consejo de Gestión, integrado por miembros de los organismos de derechos humanos, de la Universidad de Buenos Aires y del Gobierno de la Ciudad.

El 30 de agosto de 2001, en coincidencia con el Día Internacional del Detenido- Desaparecido, se realizó el acto de inauguración de la Plaza de Acceso.

El 7 de noviembre de 2007 quedó inaugurado el Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado, con la presencia de autoridades nacionales y de la Ciudad de Buenos Aires y representantes de organismos de derechos humanos.

Una herida abierta

El diseño arquitectónico y paisajístico del Parque de la Memoria surgió del “Concurso Nacional de Ideas” impulsado por la Facultad de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires, llevado a cabo en 1998, del que resultó ganadora la propuesta del Estudio Baudizzone, Lestard, Varas, Ferrari y Becker.

El diseño respeta el medio ambiente y las intervenciones buscan un equilibrio entre el paisaje natural y la presencia de la ciudad con sus infraestructuras y usos recreativos.

El Monumento a las Víctimas del Terrorismo de Estado fue diseñado como un corte, una herida abierta en una colina de césped despojada de cualquier otro elemento. La intervención paisajística y el trazado recrean, por una parte, el esfuerzo necesario para la construcción de una sociedad más justa y, por otra, la herida causada por la violencia ejercida por el Estado. La elección del lugar para su emplazamiento también guarda un profundo significado en consonancia con los hechos que se busca rememorar.

Reproducir vídeo

Alberto Varas, Arquitecto

Relatos de un proyecto para no olvidar

_

Alberto Varas, Arquitecto

Alberto Varas, Arquitecto

Alberto Varas, Arquitecto

Alberto Varas, Arquitecto

Alberto Varas, Arquitecto

Alberto Varas, Arquitecto

Alberto Varas, Arquitecto

Alberto Varas, Arquitecto