LÍNEA DE TIEMPO

FERNANDO GOIN

28.06.14 - 24.08.14 / Sala PAyS

Curadora: Florencia Battiti
 
Disrupciones en la línea del tiempo
 
Aunque el esfuerzo por definir el arte contemporáneo puede resultar una batalla perdida de antemano, pensarlo como un espacio social del cual disponemos para abordar todo aquello para lo cual no hallamos respuestas totalizadoras, podría resultar un camino bastante más productivo.¿Cómo recordar, críticamente, a ciertos personajes significativos de la historia política argentina sin incurrir en la idolatría? ¿De qué manera acompañar procesos colectivos que nos interpelan ética y políticamente, manteniendo la libertad de conciencia que nos dicta nuestro propio juicio?Cuando Fernando Goin encara una nueva serie de obras aspira a construir un problema. Sin problema -afirma- no hay obra. Y el problema, en este caso, lo constituyen algunos hitos de la historia política argentina. 
 
En “Línea de tiempo”, Goin se apropia de imágenes y sonidos con el anhelo de provocar una disrupción –él diría un volantazo del pensamiento? e instalar una pregunta, una duda, de la cual no necesariamente vamos a obtener una respuesta.Su trabajo comienza hurgando en el Archivo General de la Nación, en el Museo del Cine o en alguna vieja disquería para seleccionar el “tema”. Uno de los más significativos en esta serie es el bombardeo a la Plaza de Mayo por parte de las Fuerzas Armadas, ocurrido en junio de 1955, cuando un sector del ejército con la consecuente complicidad civil intentó asesinar al entonces presidente Juan D. Perón, arrojando explosivos sobre la Casa Rosada. 
 
Una vez escogido el tema, Goin se avoca a la selección de las imágenes y los sonidos vinculados a él, aquellos que le resultan aptos, no sólo en términos históricos sino poética y estéticamente.Así, va construyendo su propia “Línea de tiempo” como un trabajo en progreso, subjetivo e incompleto, en el que el trabajo de edición y montaje de la documentación visual y sonora, sin ocultar las pasiones, habilita espacios de reflexión disruptivos y desacraliza algunas de las escenas y figuras más memorables de nuestra sinuosa histórica política.
 
Florencia Battiti